Canto y No Callo, fue una gran campaña de acción comunicativa que busco desde la intervención urbana enviar un mensaje para contribuir a la reflexión colectiva sobre la problemática de la violencia hacia las mujeres.
Uruguay posee una de las tasas más altas, dentro de América Latina y el Caribe, de asesinatos de mujeres.
En el año 2015 fueron asesinadas 39 mujeres.
Debido a ésta situación, diversas organizaciones sociales, propusieron una intervención urbana, "Canto y No Callo", tomando como entorno de acción a uno de los espectáculos más populares del país: el carnaval.